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Qué es NOA, y para qué

Noa es, y representa, una actitud que se concreta en:

Consecuentemente NOA no es, ni puede ser, un partido político dirigido a cosechar votos del descontento para ocupar algunos bancos en la oposición, con los señuelos de “regenerar” (o “reformar”) el actual sistema.

Propuestas engañosas y vanas, formuladas dentro de una Constitución mal hecha que incentiva los nacionalismos y conduce ineluctablemente a la destrucción del país, a la que se añade una ley Electoral claramente antidemocrática que vulnera la igualdad del voto y da un poder extraordinario a insignifiantes minorías que se declaran “enemigas” de España, y cuyo objetivo confeso es inestabilizar al Estado y hacer disfuncionar al país (lo que están consiguiendo).

A la vez, éste marco estructural ha fomentado la extensión de una casta política arribista y caciquil que parasita todos los ámbitos de la sociedad, ha degradado la democracia en partitocracia, se ha entregado sin pudor a la corrupción a todos los niveles y no ha dudado, en pos de sus fines, en colaborar con los nacionalistas y su instrumento terrorista humillando a sus víctimas (o instrumentalizándolas miserablemente), haciendo dejación de la defensa constitucional del país y pervirtiendo todas sus instituciones.

Esta casta política es propiamente subversiva respecto al Estado y las instituciones que regenta y por lo tanto carece de legitimidad.

Pero el entramado de intereses creados es de tal magnitud que moviliza una férrea defensa del sistema ante cualquier intento serio de mínimo cambio.

NOA no propone, ni lo hará, ningún “programa electoral de gobierno”, por las razones aducidas y pese a lo que según las encuestas encabeza la lista de preocupaciones de la población, porque esas son las consecuencias. La causa que está detrás de esas brutales situaciones, es la degradación de todo el sistema político e institucional y la actividad disgregadora de los nacionalistas; dentro de este sistema no hay solución.

Se requiere la abolición de las autonomías, la abolición de esta ley electoral, refundar el Estado Nacional y elaborar una Constitución, democrática, que nos proteja de los desastres a que nos ha conducido la presente.

Propugnamos por lo tanto una resistencia patriótica española tal y como existió en 1808, y al margen de las ideologías. Se trata de poner fin a doscientos años de malgobierno y refundar nuestro Estado y Nación. Es necesario.

La oposición activa que propugnamos, basada en actos de rebelión y disidencia, tanto individuales como colectivos, constantes y coordinados fuera de los partidos y de las ideologías - inútiles, y hoy simples excusas para el saqueo económico y el control del poder - alumbra el camino de la insurrección. Nuestra única meta posible. Somos la resistencia.