Isaac Peral

Isaac Peral y Caballero nació el 1 de junio de 1851 en Cartagena (Murcia), hijo de un condestable de la Armada.

Ingresó a los 14 años en el Colegio Naval Militar de San Fernando (Cádiz), venciendo la oposición paterna, demostrando ya entonces su tenacidad. Fue nombrado guardiamarina de 2ª clase y a los dos años embarcó con destino a Manila, a través del Cabo de buena Esperanza, regresando a los dos años.

Recibe la primera condecoración por su participación en la conducción a España del nuevo rey, Amadeo I de Saboya. En 1870 es ascendido a guardiamarina de 1ª tras superar un duro examen, y en 1872 a alférez de navío.

Obtiene ese mismo año la Gran Cruz al Mérito naval con distintivo rojo por destacar en varias acciones de guerra en Cuba, como 2º comandante del cañonero “Dato”.

En 1876 es profesor en la academia de Ampliación de Estudios de la Armada y se casa. Este trabajo influiría decisivamente en su inclinación hacia la investigación naval, donde daría prueba de sus amplios conocimientos, creatividad y tenacidad que le caracterizaban y que le convertirían en el inventor español más insistente de nuestra Historia.

Antecedentes del submarino.Se le otorgó la Cruz de 1ª clase del Mérito Naval con distintivo blanco por su trabajo teórico sobre los huracanes y en 1880 es ascendido a teniente de navío, destinado a la Escuadra de Instrucción de Cartagena. Al año siguiente a Filipinas, a petición propia, destinándosele al Arsenal de Cavite, siendo miembro de la Comisión Hidrográfica y consiguiendo el mando del cañonero “Caviteño” en 1881.

Regresa a España como profesor de Física Matemática de la Academia de Ampliación de Estudios de la Armada en 1882.

En 1885 propone su proyecto a la Marina, comenzando las obras en el Arsenal de la Carrara, en Cádiz, el 23 de octubre de 1887, botándose el torpedero submarino Peral el 8 de septiembre de 1888, inscrito en el Plan General de Renovación de la Armada Española (el Plan Rodríguez Arias de 1887), cuyos fines eran no sólo estratégicos sino de reactivación industrial naval, impedida por la intensa agitación social y política del siglo XIX.

El submarino era una nave de pruebas de 22 metros de eslora y 79 Tm. De peso en superficie, fabricado en acero y armada con dos torpedos. El éxito de la prueba hizo que se le concediera la Cruz al Mérito Naval.

Antedenetes del submarino.Pero la desgracia se cebó en el marino en forma de la exigencia de unos cambios que el Ministro de Marina ordenó y que no fueron aceptados por Peral. Ello hizo que el Consejo Superior de la Armada paralizase las obras.

Su tenacidad y saber impidieron que cediese frente a lo que no era correcto. La envidia profesional de algunos colegas pertenecientes al sector más inmovilista de la Armada provocó tal desenlace e hizo la vida profesional de Peral muy dura, por lo que solicitó la baja.

Posteriormente una vieja herida recibida en Filipinas provocó que enfermase, un tumor, sin encontrar remedio ni en España ni en Alemania, donde murió el 27 de mayo de 1895, trasladándose sus restos a Cartagena en 1927, a un mausoleo.

Al año siguiente el casco del submarino Peral fue instalado en la Base de Submarinos de Cartagena, y en 1965 frente al monumento a los Héroes de Cavite y Cuba.

No fue ese su único invento: el acumulador eléctrico, un varadero de torpederos (medalla de oro de la Exposición Universal de 1888), un proyector luminoso y una ametralladora eléctrica.

Fue además un experto geógrafo, escribió dos libros de astronomía, fundó varias empresas industriales y montó 22 centrales eléctricas, las primeras en España.

Su vida estaba llamada al esfuerzo y la grandeza pero la atravesó constantemente la desgracia.

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