Los Reyes Católicos

En el año 1469 se casan Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Hasta 1479 no logran poner fin a las guerras civiles que caracterizan esa etapa. De 1482 a 1492 transcurre la campaña de Granada, que si no creó un ejército permanente estatal, reforzó notablemente el sentimiento de unidad. Termina entonces ese periodo de convivencia en la guerra que definió toda la Reconquista.

En 1492 el Almirante Cristóbal Colón descubre el continente americano bajo pabellón castellano. En 1495 tropas españolas al mando de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, ocupan Nápoles y hacen retroceder a los franceses y en 1515 se anexiona Navarra. El frente anti-turco tampoco se olvidó (liga de 25 años de duración con el Papado -Alejandro VI-, el emperador Maximiliano, Agustín Barbárigo -Duque de Venecia-, y Ludovico María Sforza -Duque de Milán-).

Isabel, estricta pero clemente, capaz, muy querida por todos, en nada se parece a ese retrato reaccionario creado por la izquierda-chic. Es la responsable de la expansión hacia África, que continuaría el cardenal Cisneros, gran reformador religioso, el cual a los 73 años financia y encabeza en persona una expedición que conquista Orán. (Expansión que beneficiaba fundamentalmente a los catalanes, a los que Fernando había prometido derechos comerciales para compensar el inicial monopolio castellano del comercio americano, monopolio pronto infiltrado por los catalanes y vascos).

Fernando, más mundano y astuto, fue artífice de la política exterior y de las medidas más radicales. En él se basó Maquiavelo para su tratado político “El Príncipe”.

Ambos perfeccionarían su unión política y la harían visible.Esudo previo a la conquista de Granada. Incluye las armas de ambos reinos, intercaladas, y el águila de San Juan.

Este sería un retrato breve de los Reyes Católicos. Fueron los últimos monarcas medievales, en trance hacia el Renacimiento, en permanente viaje por sus reinos. Porque eran señores de varios reinos, anteriores a la definición jurídico-territorial de nación. Utilizarían en los documentos la palabra “las Españas”, sobre todo refiriéndose a Portugal. Esta unidad política no tuvo igual en su época.

Su principal aportación no fue sólo la unidad nacional sino la estabilidad y pacificación del territorio, una labor que les llevó de 1462 a 1472 y consistió en atraer y reprimir a los nobles (especialmente a la pequeña nobleza municipal) y a los Órdenes militares, y recuperando tierras de la Corona.

Una política eficaz que eliminó los disturbios de la nobleza dos siglos antes que en el resto de Europa y que proporcionó a su reinado un reforzamiento del Estado y de la unidad, y legitimidad y lealtad de todos los niveles sociales. No obstante, ellos, como reyes medievales gobernaban con el “consentimiento” de sus súbditos y se consideraban administradores y no dominadores, a pesar de la aparatosidad de la dignidad real.

En el plano religioso, con unos prelados que entonces poseían poder político y militar, los Reyes Católicos se propusieron recuperar el derecho de nombrar a todos los obispos y prelados, ahora en manos del papado, y utilizarlo para reformar la Iglesia.

En 1478 convocaron un sínodo nacional del clero español con un programa a debatir de 17 puntos. Lograron el apoyo nacional a la cooperación con la Corona y una mayor autonomía con respecto a Roma. Este fue el inicio de la recuperación del control del Estado sobre la Iglesia (“regalismo”), que se manifestaría totalmente en el territorio americano y en la Inquisición y que siglos después culminaría en la política ilustrada de Carlos III.

Reformas importantes fueron las de la Administración de Justicia (creación de Audiencias territoriales) y de la organización institucional (los Consejos). Era en las Cortes, parlamentos territoriales donde estaban representadas todas las clases sociales, y que existían en España un siglo antes que en el resto de Europa, en donde legislaban los Reyes Católicos y no fuera de ellas, y prueba es las numerosas veces que convocaron Cortes Generales y locales.

El interés de los Reyes por la Humanidades les llevaron a impulsar a las letras: traducciones, compilaciones, obras de creación, gramaticales e históricas (Coplas de Juan de Mena y Los claros varones de España de Hernando del Pulgar).En economía mejoran las comunicaciones y transportes, impusieron tasas para el control de los precios y controlaron y regularon estrictamente el comercio de la lana, con centro en Segovia y Burgos y principal puerto en Bilbao. Financieramente, la amortización del impuesto de los juros y la cesión del impuesto sobre ventas a la nobleza local fueron los principales legados negativos del reinado.

Quizá el principal logro fue la eliminación de las restricciones a la movilidad de mercancías y trabajadores. Lo que, a través de la Sentencia de Guadalupe en 1486, solucionó los problemas del campesinado catalán y sus revueltas, facilitando la sustitución de Valencia por Barcelona en el área mediterránea.

Será Castilla la que llevará el peso financiero de estas empresas, por sus mayores recursos, con una estructura comercial más potente, unidad política y el 80 % de la población y el territorio. También la que soportará la carga de los impuestos, compartiendo sin embargo beneficios. Algo que siglos después intentaría corregir el Conde-duque de Olivares al intentar que el reino aragonés, y especialmente el condado catalán, el más beneficiado, aporte una parte equitativa de los gastos.

Esta Castilla era una sociedad fronteriza en armas. Su población estaba compuesta por campesinos-soldados. No existía por tanto el feudalismo. Las necesidades de la guerra contra los musulmanes y de la repoblación de los territorios conquistados otorgaba una amplia libertad a los súbditos, pero también a los nobles frente a la Corona, carente aún de burocracia y ejército (a pesar de la utilización de virreyes y secretarios y de la existencia de la Santa Hermandad, una especie de federación de milicias rurales) hasta el siglo XII.

El mecenazgo artístico de los reyes facilitó la pronta integración en el Renacimiento, dando lugar a la escuela hispano-flamenca de pintura (Resurección de Lázaro, por Juan de Flandes y S. Pedro y S. Pablo por el Maestro de S. Ildefonso)Esto fue el motor de la unidad y el motivo de su hegemonía en el conjunto español.

En política exterior utilizaron las alianzas dinásticas y las misiones diplomáticas. Las bases de las reivindicaciones sobre Nápoles, Portugal y Navarra fueron los vínculos dinásticos con Inglaterra, con el rey Manuel y con el Sacro Imperio Romano. Fueron los pioneros del sistema diplomático europeo, manteniendo embajadores permanentes en los estados aliados. Esa política exterior tenía una clara aspiración mediterránea.

En su reinado la cultura del Renacimiento italiano penetra y es asumida por la Corona, junto a la flamenca, borgoñona y las tradiciones españolas. Es en 1496 cuando se publica la Gramática de Nebrija, la primera de los idiomas europeos modernos y en la que se ensalza nuestro idioma como la cumbre de todos. Esta actitud la mantendría el emperador Carlos I.

Aunque el título del Imperio esté en Germania, la realidad de él está en poder de los reyes españoles, que, dueños de gran parte de Italia y de las islas del Mediterráneo, llevan la guerra a África y envían su flota, siguiendo el curso de los astros, hasta las islas de los Indios y el Nuevo Mundo”.

Antonio de Nebrija.

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