Introducción

En el campo de la Historia, cuando se realiza una semblanza biográfica de un personaje, se tiende inevitablemente a saldar la cuenta con un balance positivo o negativo.

Algo similar ocurre cuando se trata de un conflicto o una etapa concreta.

Es muy importante no caer en el falso neutralismo, en el “ni contigo ni sin ti”, ni en los prejuicios y conclusiones preconcebidas.

Últimamente se está llevando a cabo en España una seria e importante labor de replanteamiento historiográfico de nuestra Historia lejana y reciente.

Ello está contrarrestando los abusos de la etapa inmediatamente anterior, dominada por un sectarismo izquierdista, exacta contraposición al lenguaje épico y laudatorio de la derecha más autoritaria, y las mentiras y las tergiversaciones de los nacionalismos disgregadores, verdadero peligro para nuestro pueblo y nación, yugo económico muy antiguo y permanente.

Es ahora cuando podemos alejarnos de ambos lenguajes, de ambas manipulaciones, y situar nuestro pasado en su más estricta veracidad.

Es evidente que los análisis en profundidad de una época implican visiones y trabajos de mayor profundidad, con derivaciones sociológicas, económicas y culturales, y unos resultados más versátiles y complejos, menos rotundos.

No es nuestra intención efectuar unos análisis que exigen una dedicación y espacio mucho más amplios que los disponibles, ni tampoco caer en visiones reduccionistas, falsas se principio.

Sí lo es situar nuestra Historia en su justa medida, que nos permitirá encarar los retos de un presente cargado de incertidumbres.

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