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Ordenación por autores, inicial: G

LA LEYENDA NEGRA. Historia y opinión.

Ricardo García Cárcel

Ed. Alianza Editorial, año 1998, 346 págs.

Índice:
Introducción LA LEYENDA NEGRA EN EUROPA 1 Siglos XVI y XVII. Los costes de la hegemonía española. 2 Siglo XVIII La discusión sobre el funcionalismo hispánico. 3 Siglo XIX Romanticismo y nacimiento de la leyenda rosa. 4 Siglo XX. ¿Hacia el entierro de la Leyenda Negra?. LA LEYENDA NEGRA EN AMÉRICA 1 Siglos XVI y XVII: Apología y crítica, frente a frente. 2 Siglo XVIII: La discusión sobre el régimen colonial. 3 Siglo XIX: Nacionalismo y criollismo. 4 Siglo XX: Entre conmemoraciones y desagravios.

"Leyenda negra" es un término que ha hecho fortuna, pero éste libro trata de demostrar que tal leyenda realmente no existe; es un mito que presupone la crítica negativa y "sistemática" de los españoles como colectividad, y de España. Lo que sí existe es una exagerada preocupación por la imagen que supuestamente, y distorsionadamente, creemos que los demás tienen de nosotros, distorsión que ha llevado a hacernos creer en su existencia real. Así pues, la supuesta imagen exterior ha afectado a España más que a otros países la suya. El hecho cierto es que así como hay opiniones negativas, también las hay positivas y deberíamos hablar, por lo tanto, de "leyenda negra" versus "leyenda rosa". Es un hecho generalizado que todos los grupos humanos manifiestan opiniones adversas sobre los "otros", especialmente cuando hay conflicto de intereses de por medio; manifestaciones xenófobas que se acentúan exageradamente con el nacionalismo. Pero también es cierto que filias y fobias recíprocas han sido cambiantes a lo largo de los siglos. España no es una excepción, ni tampoco es víctima de ningún "complot". En apoyo de estas tesis traza los cambios en la opinión sobre España desde el s.XVI hasta el s.XX, y las causas que los han motivado sin juzgar su veracidad o falsedad, y puesto que como dice el autor, la historia no sirve para descalificar ni legitimar, sino para aprender, hay que afrontar el futuro desde el presente, sin complejos por el pasado (próximo o lejano).

 

Breve Historia de España

Fernando García de Cortázar y José M. González Vesga

Ed. Alianza Editorial (Humanidades), año 1994, 740 págs.

Historia de España. De Atapuerca al euro

Fernando García de Cortázar

Ed. Planeta (Historia y Sociedad), año 2002, 354 págs.

índice
I . La historia en piedra. II.La historia en acueducto. III La historia en un castillo. IV La historia navegante. V La historia ilusionada. VI La historia en libertad. VII La historia desorientada. VIII La historia en positivo.

Excelente síntesis de gran claridad y rigor interpretativo. No presenta una historia de vencedores y perdedores sinó la creada por todos, sin mitos ni estereotipos, con luces y sombras, y sin ceder al localismo que rompe la unidad e integración de la Historia.
Dibuja con trazos certeros el sentido de los hechos y la marcha de la historia con su secuencia de ilusiones, esperanzas y decepciones, que dibuja la línea del incesante esfuerzo por lograr un Estado progresista y democrático, obstaculizado por la tradición y la Iglesia, hasta el presente de una sociedad moderna, desarrollada, plena de libertad y con un buen nivel de vida, amenazada, nuevamente, por las mismas fuerzas de la reacción que encarnan los nacionalismos.
Completa la obra un magnífico epílogo ("Poema de España") y un anexo bibliográfico comentado que sin ser exhaustivo y abrumador es de enorme utilidad.

 

LOS MITOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA

Fernando García de Cortázar

Ed. Planeta, año 2004, 367 páginas.

Índice:
1-Cuando Dios era español. 2-De ninguna patria. 3-En las cunetas de la gloria. 4-Castilla arcaica, Cataluña moderna. 5-El espejo roto. 6-La tristeza de las armas. 7-Entre el arado y la Constitución. 8-Los odios que me habitan. 9-Volverán banderas victoriosas.

Vuelve García de Cortázar a proporcionarnos una obra fundamental en la reivindicación de la verdad histórica y de nuestro pasado unitario. El libro trata, como dice su título, de los mitos que unos y otros, por sus intereses, han tejido en los últimos siglos para empañar nuestro pasado, presente y futuro, y ahogar la verdad con sus sueños o sus partidismos. No hay ningún capítulo prescindible, pero que duda cabe que algunos tienen el valor añadido de su influencia en la situación actual, de la que otros no gozan. Capítulos como el cuarto, los mitos sobre Cataluña y Castilla, que conforman la base de la mentira y tergiversación del nacionalismo catalán (y vasco igualmente). O el capítulo quinto, que narra la visión inventada, sesgada, totalmente falsaria y romántica de los extranjeros sobre nuestro país. Y el séptimo, el de las militancias y movimientos políticos que han conformado los sueños, las pesadillas, los deseos y las frustraciones de tantas generaciones de españoles, de esas dos Españas tan vivas y por ello tan muertas. Los tres últimos capítulos, que tratan del mito de los liberales (de su pueblo puro y fantasmal, preludio del “proletariado revolucionario” marxista) y de los odios que las “dos Españas” (en realidad dos utopías elitistas y complementarias) han provocado a lo largo de los dos últimos siglos, culminando en la Guerra Civil de 1936 y el régimen franquista. Este último capítulo contiene dardos y benevolencias hacia ambos bandos, aunque es más pro-republicano, y seguro que es el más polémico por lo próximo.
Esas ideologías, preñadas de idealismo, tradición, libertad u orden, eran en realidad explicaciones totalizantes y excluyentes, de la sociedad y la Historia de nuestro país. La borrachera de las palabras tras la que se agolpan los criminales y los aprovechados, los místicos y los iluminados. Es de destacar que esta labor de derribo y de mistificación a partes iguales, igual de dañinas, la han realizado tanto los exaltadores, tradicionalistas, como los negativistas de la izquierda (y no hablemos de los separatistas). Se hecha en falta, en esta obra tan documentada y tan erudita al mismo tiempo, digna de la trayectoria impagable de su autor, de una mayor incidencia en este punto de crítica y desarrollo de la conclusión. Porque esta es una obra para sacar conclusiones y explicarlas.

 

ANTROPOLOGÍA Y POLÍTICA

Ernest Gellner

Ed. Gedisa Editorial, año 1997, 285 págs.

Índice:
1 La unicidad de la verdad. 2 La política de la antropología. 3 Los orígenes de la sociedad. 4 Cultura, restricción y comunidad. 5 El contrato social de Freud. 6 Pasado y presente. 7 James Frazer y la antropología de Cambridge. 8 El pluralismo y el período neolítico. 9 El camino al crecimiento. 10 Un marxismo que podría haber sido. 11 La guerra y la violencia. 12 Tribu y Estado en el Medio Oriente. 13 El Magreb, espejo del hombre. 14 Lawrence de Moravia. 15 La antropología y Europa. 16 El venidero fin de milenio

Analiza diversas teorías explicativas sobre el origen de la sociedad humana, su variedad y cambios económicos y del orden social. Analiza las grandes tendencias antropológicas y constata cómo el romanticismo, en algunas, (base del nacionalismo totalitario, o nacionalismo integral) orienta al relativismo cultural, la sustitución y equivalencia entre mito e historia, y la concepción de las comunidades cerradas como única forma posible de sociedad en las que la lengua resulta su expresión más exclusiva. En éste tipo de sociedades todas las referencias y propuestas se validan automáticamente a sí mismas desde su propio interior y sin ninguna referencia exterior. Un rasgo característico de esta concepción es la consideración por la gran diversidad de sociedades y a la vez la negación de diversidad en el seno de ellas mismas mediante la coerción y los mecanismos que utiliza (ritos etc.) como factor central y como límite de la tendencia a la variabilidad posible de la conducta humana. Señala cómo culturas que se benefician del "relativismo", a su vez, no respetan ni consideran a las culturas que les son externas, y que de hecho, en relación con la cultura occidental, desean de ella la tecnología que les de el progreso y el poder. El "relativismo" producto de una actitud ideológica que pretende autoimponer en el mundo occidental la mala conciencia, es una flagrante contradicción.

 

EL ARADO, LA ESPADA Y EL LIBRO

Ernest Gellner

Ed. Fondo de Cultura Económica, año 1992, 253 págs.

Índice:
1 En el principio. 2 De la comunidad a la sociedad. 3 El advenimiento de lo otro. 4 La tensión. 5 La codificación. 6 El orden coercitivo y su erosión. 7 Producción, valor y validez. 8 La nueva escena. 9 Autorretratos. 10 Las perspectivas.

Breve pero importane obra que traza la historia de la civilización occiental. Analiza las transformaciones históricas a través de las etapas de la recolección-caza, sociedad agraria y sociedad industrial como una evolución en que unas etapas sirven de base a las posibles transformaciones ulteriores, sin que eso implique determinismo ninguno. Describe la emergencia de la cultura como factor de transmisión de características adquiridas y como construcción social no predeterminada ni inevitable (es decir no genética) para ningún individuo ni grupo y señalando la falsedad de que las sociedades se perpetúan mediante la cultura. El papel de la cultura es central en la eliminación de los viejos ritos y doctrinas para crear las nuevas, cuya mistificación da paso a la era del nacionalismo. El conjunto de la estructura de la historia de la civilización, como organización humana, se describe a través de los conceptos de Iglesia, Estado, Reforma, Ilustración, transformación económica, cultura e ideología, desembocando finalmente en lo que llamamos Era del Progreso.

 

LAS CONDICIONES DE LA LIBERTAD. La sociedad civil y sus rivales.

Ernest Gellner

Ed. PAIDÓS, año 1996, 205 págs.

Índice:
1 Ha nacido un eslogan. 2 Los dos vecinos. 3 El Islam. 4 El fracaso marxista. 5 La umma triunfante. 6 Un contraste entre las fes abrahámicas. 7 La sociedad civil cierra el círculo. 8 Adam Ferguson. 9 Este esEste y Oeste es Oeste. 10 Centralización política y descentralización económica. 11 Pluralismo ideológico y doble pensamiento liberal, o el fin de la ilusión Ilustrada. 12 El hombrte modular. 13 El hombre modular es nacionalista. 14 ¿Amigo o enemigo?. 15 Las zonas horarias de Europa. 16 Las variedades de la experiencia nacionalista. 17 La continuación de la zona más oriental. 18 Una nota sobre la atomización. 19 El fin de un orden moral. 20 Desde los intersticios de un sistema ejecutivo-administrativo. 21 La definición del socialismo. 22 Una nueva definición positiva. 23 Hacia una deseable alianza impía. 24 Democracia o sociedad civil. 25 Un repaso histórico. 26 perspectivas de futuro. 27 problemas internos. 28 El abanico de opciones. 29 ¿Convalidación?.

La sociedad civil, conjunto de instituciones que se sitúan entre el individuo y el Estado (clubes, grupos de presión, sindicatos e incluso partidos políticos), constituye el objeto de ésta obra. Explica cómo las ideologías totalitarias (como el nacionalismo) pervierten y desnaturalizan a la sociedad civil hasta anularla prácticamente y convertirla en un elemento más de dominación y permanencia, y los regímenes totalitarios, y los fundamentalistas, la erradican por completo. Todo ello se explica a través de una serie de artículos cortos, que examinan las condiciones, dificultades y características de la sociedad que pueden hacer posible la emergencia de la sociedad civil y la democracia: pluralismo económico, para la eficacia, y pluralismo social y político que evite el monopolio ideológico y contrapese los distintos poderes del Estado. Según explica, la sociedad civil es quien crea las condiciones para la democracia; el ejemplo contrario lo presentan las sociedades ideocráticas y jerarquizadas (el bolchevismo o el integrismo) incapaces de lograr desarrollo económico y eficiencia, aunque no oculta que ello es compatible con culturas conservadoras, comunalistas, con un sentido feudal de la jerarquía y un Estado autoritario (como en ciertas zonas de Asia, particularmente Japón). Presenta a la sociedad civil y al nacionalismo como productos de las mismas fuerzas señalando cómo son de incompatibles entre sí, especialmente tras la deriva étnica del nacionalismo que conduce al comunitarismo, la conversión de la población en "masa" y la anonimización, bajo la pretensión de la defensa y perpetuación de una cultura local supuestamente popular y la creación (invención) de una única cultura común para un nuevo Estado, y así, realizar el imperativo nacionalista de la homogeneidad cultural, dentro de cualquier unidad política, como única fuente de legitimidad. El nacionalismo se definió enemigo del liberalismo, y convierte la sociedad civil en un fraude.

 

CULTURA IDENTIDAD Y POLÍTICA. El nacionalismo y los nuevos cambios sociales.

Ernest Gellner

Ed. Gedisa, año 1998, 202 págs.

Índice:
1 Un blobólogo en Vodkobuzia. 2 El nacionalismo y las dos formas de cohesión en sociedades complejas. 3 Las raíces de la cohesión 4 Zenón de Cracovia. 5 De Königsberg a Manhattan. 6 Las raíces sociales del igualitarismo. 7 Recordando en medio de la ansiedad: retorno a Thought and Change. 8 El Hamlet cautivo de Europa. 9 Esperando al Imán. 10 La jaula de goma: desencantocon el desencanto. 11 Tractatus Sociologico-Philosophicus.

Conjunto de ensayos sobre la ideología y los importantes cambios en las formas sociales emergentes que se produjeron en los s. XIX y XX. Son particularmente interesantes los dedicados a Malinowsky (negación de la manipulación nacionalista del pasado), y Hannah Arendt (las fatales consecuencias políticas del romanticismo y el culto a las culturas locales, el tribalismo, la ideología de la naturaleza, que constituyen el núcleo del nacionalismo y que rechazan todos los presupuestos de la Ilustración). Contempla, también, otras ideologías "revolucionarias", y las situaciónes creadas tras ellas, como son los totalitarismos comunistas (ideología de la historia) y el fundamentalismo musulmán (su particular concepto de la democracia y de la distribución del poder político, etc...), correlacionados con aspectos importantes de la sociedad industrial moderna: legitimación, igualitarismo, etc... Dedica especial atención al nacionalismo, como la más relevante e influyente de las ideologías, y como producto característico de la sociedad industrial, contrapuesta a la sociedad agraria, y al nuevo uso que en ella se hace de la cultura, de su manipulación, y de la sacralización de la misma mediante la "identidad cultural". Este análisis, clara y profundamente desarrollado constituye el punto central de la interpretación del nacionalismo en Gellner.

 

ENCUENTROS CON EL NACIONALISMO.

Ernest Gellner

Ed. Alianza Editorial, año 1995, 218 págs.

Índice:
1 Nacionalismo y Marxismo. 2 El nacionalismo y el orden internacional. 3 Del parentesco a la etnicidad. 4 La traición de lo universal. 5 Lo sagrado y lo nacional. 6 Un polaco no nacionalista. 7 El Kemalismo. 8 La Ilustración contra la fé. 9 El precio del terciopelo.Tomas Masaryk y Vaclav Havel. 10 Renacer desde abajo. Los orígenes olvidados del renacimiento nacional checo. 11 El nazi que amaba a los judíos. 12 La pluma poderosa: los dobles patrones del colonialismo vuelto del revés. 13 Desde la ruinas de la Gran Batalla: la sociedad civil, el nacionalismo y el Islam. 14 Una visión alternativa.

El nacionalismo no es la única pauta de alineamiento de las personas frente a los cambios estructurales que se producen en su mundo. Consecuentemente, el autor examina, a través de diversos pensadores (nacionalistas y antinacionalistas) una variedad de hechos sociales y políticos como: la confrontación entre marxismo y nacionalismo, la errónea subestimación de éste por aquel, el intento de hacerlos coincidir, la negación de los particularismos, su consideración como vínculo básico, así como formulaciones intermedias que reflejan la tensión entre el universalismo y el localismo. Nos aproxima también a la peculiar relación entre el nacionalismo y el Islam y en general a su compatibilidad con el fenómeno religioso. Como conclusión, considera al nacionalismo como un producto (no necesario) "del industrialismo y su desigual difusión" y examina la naturaleza y procesos que han propiciado la eclosión de algunos nacionalismos y no de otros. Finalmente nos indica que no son las razones, o la historia, quien tiene importancia, sinó el contenido del mito nacional; no es el recuerdo sinó la amnesia quien lo facilita, se trata de la "memoria inventada" y del "olvido" selectivo forzado.

 

LENGUAJE Y SOLEDAD

Ernest Gellner

Ed. Síntesis, año 2002, 298 págs.

Índice:
Prólogo a la edición española. Prefacio. I El dilema de los Habsburgo. II Wittgenstein. III Malinowsky. IV Influencias. V Conclusiones.

Es la contribución póstuma de Gellner que viene a sintetizar sus trabajos sobre los numerosos temas que trató: la historia y la teoría de la antropología social, la génesis y naturaleza de la ideología nacionalista, las causas del nacionalismo, las raices sociales del racionalismo y del irracionalismo, la significación de la cultura, la identidad étnica y la oposición al relativismo y al posmodernismo. A través de ellos trata de delinear el contexto social de las ideas y poner en relieve las dos grandes tradiciones intelectuales y políticas que la configuran: el liberalismo cosmopolita de raíz ilustrada, y el comunalismo de base romántica (nacionalismo) que ve a la comunidad como una unidad real (definida por lo que la hace diferente, desestimando lo que tiene en común con el resto de la humanidad) que trasciende al individuo cuya única posibilidad de realización se halla dentro de esa comunidad. Trata de analizar las raices del pensamiento de Wittgenstein y de Malinowsky y desarrolla una crítica del wittgensteinianismo como expresión de las tensiones políticas en el imperio austro-húngaro materializadas por la batalla política e ideológica entre el liberalismo y el nacionalismo, en aquella sociedad. Entre ambos extremos, Gellner, halla apreciable la flexible posición de Malinowsky quien junto al liberalismo político y al individualismo acepta un lugar para el nacionalismo-comunalismo-romántico, en un contexto de libertad y descentralización cultural y una fuerte centralización política (como la que se produjo en los últimos momentos del Imperio). Simpatiza con esta actitud como modo de tratar las situaciones de conflicto multiétnico, aunque no es ingenuo, y no ignora las extraordinarias dificultades que los intereses económicos y políticos ocultos tras el nacionalismo oponen a tal proyecto, que como sabemos, es rechazado (y lo fue ya antes) frontalmente. En todo ello se halla presente la filosofía del lenguaje, el significado de las culturas, y las tendencias de quienes las esencializan que las consideran como "cosmovisiones" singulares. Estas "cosmovisiones" estarían basadas en sistemas únicos de valores y de normas internas y exclusivas a cada cultura, acabados y completos, y que por lo tanto niegan la existencia de conflictos de valores dentro de cada cultura, lo cual las relativiza y des-singulariza, abriendo las puertas a la posibilidad de valores, y sistemas de valores, transculturales, universales y cosmopolitas.

 

NACIONALISMO

Ernest Gellner

Ed. Destino/Ensayos, año 1998, 200 págs.

índice:
1 Cultura y poder. 2 Cultura y organización, Estados y nacionalismo. 3 Breve historia de la humanidad. 4 El mundo industrial y en vías de industrialización. 5 La pluralidad de crisoles. 6 Etapas de transición. 7 El matrimonio del Estado y la cultura. 8 La violencia asesina del nacionalismo. 9 Las tres etapas de la moralidad. 10 Raíces frente a razón. 11 Las raíces y el hombre. 12 Fe y cultura. 13 Fundamentalismo islámico y nacionalismo árabe. 14 Marxismo e Islam. 15 ¿Tienen ombligo las naciones? 16 Consecuencias prácticas. Bibliografía.

En esta obra póstuma, Gellner, sintetiza sus sólidos y ampliamente difundidos análisis sobre el nacionalismo, que han ocupado gran parte de su vida de investigador. Nos muestra el nacionalismo como una manifestación ineludible del mundo contemporáneo si bien queda patente que las "naciones" no son un hecho natural ni inmanente, sinó una creación de los nacionalistas. Partiendo del hecho de la diversidad cultural, del carácter social de la cultura (es decir construida, no esencial ni genética) sintetiza el supuesto fundamental del nacionalismo según el cual la semejanza cultural es el único vínculo social legítimo y obligatorio: "una cultura, un Estado". Para materializar éste principio, el único camino es la limpieza étnica, realizable por diversos medios, y así, conseguir la homogeneidad cultural que el nacionalismo reclama como previa, dada y natural. La realidad histórica muestra que la concordancia entre límites culturales y políticos, que ellos exigen, ha sido sistemáticamente incumplido: lo natural es justamente lo opuesto de lo que los nacionalistas quieren imponer. Refutada la teoría primordialista del nacionalismo, describe, sobre el telón de fondo de la historia de la humanidad, el surgimiento de esa doctrina como consecuencia de la sociedad industrial. Señala cómo las condiciones modernas desfavorecen las especificidades locales, y aparentemente tienden a reducir la diversidad cultural, pero la realidad es que no producen una cultura única, sinó un conjunto de polos de atracción y emulación cultural obedeciendo a numerosos factores e intereses, y en consecuencia, demuestra que no es ningún sentimentalismo cultural el que hace nacer al nacionalismo sinó la protección y conservación de ventajas relativas adquiridas; lo demás es pura máscara.

 

NACIONES y NACIONALISMO

Ernest Gellner

Ed. Alianza Editorial, año 1994, 189 págs.

Índice:
1 Definiciones. 2 La cultura en la sociedad agraria. 3 La sociedad industrial. 4 La transición a una era de nacionalismo. 5 ¿ Qué es una nación? 6 Entropía social e igualdad en la sociedad industrial. 7 Una tipología de los nacionalismos. 8 El futuro del nacionalismo. 9 Nacionalismo e ideología. 10 Conclusión. Bibliografía.

Esta es la obra central de los trabajos de Gellner sobre el nacionalismo, y en ella da forma definitiva a su síntesis, describe y analiza los contenidos de esa ideología, las condiciones y génesis que hacen posible su aparición y generalización y sus consecuencias, y al mismo tiempo destruye los mitos, que en todos los ámbitos la han avalado y que, a la vez, tanto convienen a los propios nacionalistas. Gellner demuestra que el nacionalismo no es un hecho natural, ni esencial, ni profundo e inmemorial, inherente a las personas, sinó todo lo contrario. Esta ideología solamente aparece como consecuencia del cambio de tipo de sociedad: con el industrialismo surge una nueva sociedad tecnológica, la sociedad industrial, que destruye la antigua jerarquía social, el sistema de relaciones y vínculos interpersonales, e incluso el modo de transmisión cultural, al establecer por primera vez la necesidad de vincular cultura y poder al servicio de la nueva economía que requiere la movilidad social, en todos los órdenes, y un sistema universalizable de acceso al conocimiento. El tipo de difusión cultural que tiene lugar en ese tipo de sociedad no obedece a ninguna voluntad deliberada, ni "genocidio", ni colonización cultural étnica, sino a sus propias necesidades y dinámica, en la nueva, y compleja, división del trabajo en la sociedad. El Estado-nación, no surge del imperativo nacionalista. La inevitablemente desigual distribución del desarrollo industrial, y en consecuencia del nivel de vida, cuando se superpone a vestigios de particularismos localistas, reales, o más frecuentemente inventados y construidos, crean una discontinuidad social movilizable políticamente al servicio de elites y oligarquías locales. Los materiales necesarios para esa movilización se han ido preparando, bajo el influjo del romanticismo, por elementos de las incipientes clases medias: folcloristas, historiadores, periodistas, maestros, etc... en una operación de criba "selectiva" de "memorias" perdidas, invenciones y falsificaciones, asignando finalidades, sentidos y significados a hechos que jamás los tuvieron, con la consiguiente desvirtuación de la realidad existente previa a la invención del nacionalismo, y que se caracterizaba por una intensa, y compleja, diversidad de relaciones múltiples y simultáneas, no basadas exclusivamente, ni fundamentalmente, en afinidades lingüísticas, religiosas, etc...; las etnias homogéneas, compactas, previas al nacionalismo, no existen (salvo en casos de aislamiento extremo). Pero la difusión intensa del mito y su sacralización en el rito han sido capaces de crear la ilusión de la "identidad nacional". Es cierto que el hombre ha vivido en grupos más o menos unidos y relativamente perpetuados por muchos y cambiantes factores que desde luego nada tienen que ver con el concepto abstracto e intemporal del "pueblo", pero el nacionalismo solo surge en ciertas condiciones sociales y éstas son las que se dan actualmente, y nunca antes, y aún así, ni siquiera en todas partes. Así pues, aunque el nacionalismo no es la única fuerza que opera en el mundo moderno, ni es insuperable, sí es una realidad ineludible de nuestros días.

 

NO SÓLO HITLER. (La Alemania nazi, entre la coacción y el consenso)

Robert Gellately

Ed. Editorial Crítica, año 2002, 438 páginas.

Índice:
I-El repudio a la República de Weimar. II-Justicia policial. III-Campos de concentración y medios de comunicación. IV-Sombras de guerra. V-Marginados sociales. VI-La injusticia y los judíos. VII-"Justicia" especial para los trabajadores extranjeros. VIII-El enemigo dentro de casa. IX-Los campos de concentración en los espacios públicos. X-La dictadura y el pueblo al final del Tercer Reich.

En la línea de la obra de Goldhagen, pero al mismo tiempo abordando el arraigo y dominio del régimen nazi desde una perspectiva muy distinta: la utilización con éxito del lenguaje dotado de un alto valor simbólico y de las modernas técnicas de comunicación de masas en la dinámica de la segregación y el exterminio. El autor demuestra como la población alemana se adaptó a las exigencias y pautas del III Reich y cómo este se empleó a fondo en ganarse a la población, guardando las medidas de represión para las minorías políticas, raciales y sociales. Es de resaltar sus referencias a la utilización y creación de un lenguaje político y a la amplia bibliografía sobre el tema, en la estela de estudios como los de Winckler o Klemplerer. Su tesis entonces no es la de la simple histeria antisemita espontánea de Golhagen, sino una mucho más elaborada: la utilización por parte del poder del lenguaje y la coacción social para lograr el apoyo o la neutralización pasiva de la población. Una tesis que hoy está siendo avalada por prestigiosos analistas y que abre un mundo de posibilidades a investigadores futuros del fenómeno de la dominación y sumisión de las masas y de sus complejos y carencias. Gellately pertenece a ese grupo de historiadores que se ha propuesto desvelar los mecanismo sociales de un tema por encima de las apariencias, los testimonios y el impacto de las imágenes o de las propias palabras. Esta obra trata de la represión, pero no de los métodos físicos de ella sino de la imbricación y utilización egoísta de la población en ella. El objetivo está condensado en el subtítulo, “La Alemania nazi entre la coacción y el consenso”. En efecto, de su análisis se desprenden dos conclusiones complementarias: la utilización egoísta y personal de las armas del sistema no supone comulgar con él (ni tampoco oposición). Y la utilización de la represión y el adoctrinamiento ideológico no supone hegemonía y dominio, sino todo lo contrario (lo considerado obvio y natural no es necesario imponerlo).
El autor no sólo se centra en las leyes represivas y sus aplicaciones sino en la impresión que causaban en la población, las propias autoridades y las víctimas, desconcertadas ante la errática y cautelosa progresividad con que eran formuladas. El apartado de notas y bibliografía manejadas es impresionante. Una obra que nos enseña que la verdad es mucho más destructiva que la exageración o el insulto superficial... al menos a largo plazo

 

LENIN, STALIN and HITLER. The age of social catastrophe.

Robert Gellately

Ed. Vintage Books, año 2008, 696 págs.

Indice:
Part One: Lenin's communist dictatorship. Part Two: The rise of german national socialism. Part Threee: Stalin trimphs over political rivals. Part Four: Germans make a pact with Hitler. Part Five: Stalin's reign of terror. Part Six: Hitler's war againts democracy. Part Seven: Stalin and Hitler, into the social catastrophe. Part Eight: Hitler's war on "Jewish-Bolshevism". Part Nine: Hitler's defeat and Stalin's agenda. Part Ten: Final struggle. Epilogue.

Magnífica obra en la que se traza la historia de la catástrofe social y política que asoló a Europa entre 1914 y 1945. El autor describe con una narrativa clara y un análisis profundo, con la ayuda de los últimos datos disponibles, la génesis y el curso paralelo de la instauración de dos regímenes totalitarios abocados a una criminalidad fanática.
El método expositivo seguido facilita la comprensión de las profundas similitudes entre los regímenes nazi y el comunismo soviético, y sus diferencias, así como la inextricable relación entre ellos. Nada de lo ocurrido en esa época puede considerarse un hecho aislado e independiente de los demás. El autor pone en evidencia cómo las inestabilidades sociales y económicas, secuelas de la I Guerra Mundial y su desenlace, favorecieron la aparición y establecimiento de actitudes radicales que condujeron a la emergencia de líderes despiadados y crueles como Lenin, Stalin y Hitler, que al frente de partidos fuertemente ideologizados y radicalizados, se hicieron con el poder. Al socaire de esos personajes, numerosos cómplices y colaboradores (necesarios) dieron rienda suelta a instintos bestiales que tal vez de otra manera no hubieran encontrado posibilidad de manifestarse. De particular interés es la documentada desmitificación de Lenin como el hombre "bueno", para mostrar su faz profundamente violenta y asesina (de acuerdo con sus actos) y figura clave en la instauración del terror como método para la conservación del poder y la imposición a una población mayoritariamente desafecta la supuesta "liberación" (Lenin puso en marcha las depuraciones, las deportaciones salvajes y los fatídicos campos de "trabajo"), el paranoico Stalin, su sucesor, no fue el corruptor de Lenin (como se quiere hacer ver), sinó su continuador estricto.
La violencia homicida de Lenin, y del comunismo, se puso en marcha desde la toma del poder, y prosiguió con las sucesivas oleadas de terror, hasta la muerte de Stalin. El terror se ejerció, indiscriminadamente, sobre su propia población e incluso sobre los propios adictos que progresivamente se daban cuenta de que el sistema no se desarrollaba en la dirección de las utopías prometidas. El terror se desató arbitrariamente, no circunscrito sólo a clases sociales "innecesarias" (de delimitación muy imprecisa: cualquiera podía ser calificado de "kulak" sin más, lo que casi siempre resultaba fatal), ni a etnias particulares (aunque durante la guerra hubo mucho de "limpieza étnica"), sinó a la población en general. Las bárbaras deportaciones y el abandono de masas de población, sin medios, en medio de la nada, y los "campos de trabajo" dieron cumplida cuenta de millones de vidas destruidas en la ejecución de mastodónticos proyectos completamente inútiles.
Por su parte, la vocación asesina del régimen "nazi" se desarrolló lentamente, y alcanzó el frenesí salvaje a partir de 1941, pero fue siempre dirigida hacia los "otros", las razas poco "valiosas", y solamente hacia las últimas semanas de la guerra se volvió hacia "su" propia población que hasta entonces, en su inmensa mayor parte, poco había temido del régimen ("una dictadura consentida"). Lo que hizo única a la criminalidad nazi, y la diferenció de la comunista, fue la instauración de "campos de exterminio", es decir campos en los que no se aprovechaba el trabajo esclavo, su único producto era humo, el genocidio sistemático. En el sistema de campos soviético no hubieron campos así, si bien el resultado criminal fue mucho mayor en número de víctimas, y resulta cínico justificarlo basándose en que se hizo por una buena causa.
En ambas "utopías" es ilícito afirmar que los medios corrompieron los fines. La utopía lleva en sí misma, siempre, la semilla de la destrucción y el horror.
Las conferencias interaliadas que el autor nos describe, también son ilustrativas. La de Teherán, cuyo desarrollo y resultados pueden ser juzgados contradictoriamente desde muy distintos puntos de vista, es una muestra más acerca de la "peculiar" naturaleza de las relaciones internacionales. Vemos como los llamados "grandes estadistas", no lo son; simplemente ponen en marcha dinámicas que, pese a todo, no comprenden. Se ha dicho que Stalin fue el "ganador", pero lo que se evidencia, una vez más, es que un actor decidido e intrépido (en esta ocasión Stalin, anteriormente lo fue Hitler) arrolla a los pretendidos "calculadores astutos" (si Churchill lo intuyó vagamente, los norteamericanos, no).
La trascendencia de los acontecimientos de esa época catastrófica es tal que sus efectos se han propagado hasta nuestro presente.

 

LA VÍA ITALIANA AL TOTALITARISMO

Emilio Gentile

Siglo xxI, año 2005, 443 págs.

Índice:
Diez años después. Nuevas reflexionesacerca de la "vía italiana al totalitarismo". Prefacio a la segunda edición. Nota preliminar. Una introducción. Primera parte: El carácter y la historia del Partido Nacional Fascista en las interpretaciones de sus contemporáneos y de los historiadores. 1. El Partido Fascista en el análisis político de sus contemporáneos. 2. Después de 1945: memorialística y primeros intentos de análisis histórico. 3. Las investigaciones y el debate en la historiografía de los últimos treinta años. Segunda Parte: El cesarismo totalitario 4. Partido, estado y Duce en la mitología y en la organización. 5. El rol del partido en el laboratorio totalitario fascista. 6. El edificio inconcluso. El estado totalitario del fascismo. 7. La constante revolución. El proyecto totalitario de Adelchi Serena. Apéndice. Documentos.

La crisis de las democracias liberales en el período entre guerras, favoreció la decantación de tendencias que con anterioridad ya se venían gestando y que dieron paso a nuevas formas de estado de tipo dictatorial y colectivista. Supusieron el final de los regímenes de partidos sustituidos por otros de partido único, el “partido” como vanguardia del “estado nuevo”: el comunismo, el nacional-socialismo y el fascismo. Regímenes que suelen calificarse como “totalitarios” aun siendo difícil elucidar los vínculos entre lo que es un “movimiento totalitario” y un “régimen totalitario”. El autor no se centra en el discutido contenido abstracto del término sino en su contenido histórico y la evolución de los hechos (referido al caso italiano), su significado, y su lógica histórica atendiendo a la especificidad del fascismo.

En la primera parte del libro resume, y hace la crítica (señalando algunas deficiencias), de los primeros análisis, contemporáneos con el período fascista, así como los inmediatos posteriores tras los cuales ningún avance se había producido. El autor encuentra en todos ellos conclusiones acertadas y notables errores, como serían: el análisis marxista según el que el fascismo es una ideología de la clase burguesa y el partido su instrumento, otros que desestiman el interés en el partido aduciendo su práctica anulación como consecuencia de una completa burocratización, la falta de continuidad ideológica con respecto al primer fascismo, pérdida del espíritu revolucionario, reducción del fascismo a mero Mussolinismo en una simplificación extrema y falsa, y quienes lo equiparan estructuralmente al nacionalismo, al régimen comunista o al nacional-socialista, etc.

Los nuevos datos así como un estudio más exhaustivo de la documentación, le han permitido, en la segunda parte, dar una explicación más completa de aspectos hasta ahora poco considerados, en especial el importante papel e historia del Partido, la naturaleza de su política de masas, su particular visión de la politización y de la participación de las mismas, así como las muy importantes, complejas, inestables y nunca resueltas relaciones entre los tres componentes del régimen fascista: el estado, el Duce y el partido, complejidad debida a la propia composición social del partido, a sus facciones internas, a su peculiar jerarquización y organización territorial, y a su posición en el régimen (objeto, este último, de constante debate y de lucha política).

El autor no se adentra en los orígenes de la ideología fascista sino en los hechos tal y como ocurrieron; el fascismo fue una “creación original sin precedentes” y el primer partido de masas del nacionalismo integral que alcanzó el poder, entendiendo claramente la necesidad moderna de contar con el consenso de las masas, y a la vez conservando el carácter elitista del partido como vanguardia revolucionaria. El fascismo nació como “movimiento” anti partido y anti ideología, pero su singularidad principal es la concepción del estado como unidad total (adhesión de las masas, unión mística, estado militante…) primando la colectividad sobre el individuo completamente subsumido en él.

Para el autor el totalitarismo específicamente fascista (nunca completamente conseguido ni de hecho alcanzable) estaba implícito en la ideología del movimiento: el fascismo fue una “ideología del estado” cuya primacía absoluta afirmaba. El totalitarismo se concebía como la integración de lo privado (sindicatos, religión, moral, cultura…) en lo público eliminando la distinción entre estado y sociedad civil. Pretendía ocupar un lugar importante en la estructura del estado pero sin interferir con él ni con el gobierno, su ámbito de actuación, como organización de masas y partido único, estaba en la sociedad civil. El partido pese a la permanencia del ala revolucionaria del primer fascismo y el escuadrismo, que siempre reclamaron la “Revolución Fascista”, la fascistización completa del estado y la creación del “estado nuevo”, nunca fue una organización autónoma con respecto al Duce ni al estado, a los que estuvo subordinado, pero de los que se resistió a ser un mero comparsa burocratizado.

En esto estriba la específica vía italiana al totalitarismo por contraste con los totalitarismos nacional-socialista y comunista, en los que se produjo una inmediata superposición del partido al estado, la subordinación de éste al partido y a su papel como instrumento del mismo.

El partido fascista, partido-milicia portador de una verdadera “religión política”, fue un verdadero partido de masas que logró penetrar en la población hasta niveles, estratos sociales y lugares en los que habían fracasado los antiguos partidos, obteniendo una más que notable aceptación, y en particular, para la juventud, representó una revolución social antiburguesa.

El partido, en medio de sus disensiones y luchas internas, desarrolló una notable actividad en la movilización permanente de las masas, con carácter interclasista, y orientada al culto a la nación, a la nacionalización de las mismas, a la “conquista de las conciencias”, a la creación del “hombre nuevo” integrado en la “comunidad total”. Sus objetivos no fueron alcanzados por completo, y su omnipresencia en todos los ámbitos de la vida corriente, el obsesivo encuadramiento etc. llegaron a provocar tenues reacciones adversas, desafección, entre la población, que se acentuaron con motivo de la guerra y, especialmente, con las derrotas. No obstante el fascismo se hundió por causa de sus propias crisis internas, no por ninguna acción exterior a él.

 

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KRISTALLNACHT (Prelude to destruction)

Martin Gilbert

Ed. Harper/Perennial, año 2007, 299 págs.

Indice:
1 The night of broken glass. 2 Eye-Witnesses: Berlin. 3 Eye-Witnesses: Vienna. 4 Eye-Witnesses in every corner of the Reich. 5 Bitter prelude. 6 Harsh aftermath. Between Good and Evil. 8 Escape and re scue. 9 Last steps to destruction.

La noche del 10 de Noviembre de 1938 marcó un antes y un después; fue como la señal de salida para una escalada en las agresiones a los judíos alemanes, que progresivamente se fue extendiendo a los de los paises sucesivamente ocupados por Alemania en su guerra de agresión, si bien el clímax se alcanzó a partir del principio de la guerra y culminó con la solución final.
La narración está basada tanto en testimonios presenciales de los hechos como en las crónicas de los abundantes corresponsales extrangeros residente en el país. En general y pese a actitudes melífluas por parte de quienes pretendían hacerse el sorprendido por la virulencia de los hechos, quedó patente ante el mundo y ante los gobiernos, que no se trató de una reacci ón espontánea de la población ante la causa-excusa que supuestamente la desencadenó, sinó una acción planeada e impulsada por el régimen. Si el número de v íctimas mortales fue escaso (aproximadamente un centenar) las palizas brutales y las detenciones arbitrarias (que terminaron en campos de concentración, de los que varios miles ya no salieron) fueron masivas, como también los saqueos de comercios judíos y de viviendas particulares.
Estos actos fueron protagonizados por las organizaciones de matones del régimen, incluyendo a sus secciones juveniles, ante la indiferencia y la expectación de buena parte de la población; el antisemitismo latente se iba haciendo progresivamente más explícito entre la ciudadanía.
A partir de ese momento se intensificó el proceso de emigración del que los nazis obtuvieron notables beneficios mediante el expolio a que fueron sometidos los que trataban de obtener visados (preferentemente judíos bien situados) y también debido a las trabas y limitaciones que las "democracias" ponían a la aceptación de emigrados, a tal extremo que las propias autoridades nazis crearon una red de emigración clandestina, preferentemente a Palestina.
Es de señalar la actitud valiente de numerosos funcionarios de embajadas, que abrumados por lo que veían, no dudaron en exponerse a sanciones y ceses, y concedían muchos más visados que lo que les estaba permitido.
A ellos, no a los gobiernos, hay que estarles agradecidos.
Actualmente, las "democracias" occidentales se jactan de haber acogido (y salvado) a numerosos judíos del destino que les aguardaba, y es cierto, pero también lo es que no fueron tan generosos como pretenden cuando ya se podía intuir lo peor, de igual manera que los campos y lo que en ellos ocurría era bien conocido, pero se prefirió ignorarlo.
Los datos que aporta permiten valorar hechos y actitudes; casi la mitad de los no muy numerosos judíos en Alemania, lograron emigrar, no así los de los demás paises, especialmente los de Polonia donde la actitud de la población y del gobierno, no había sido hasta ese momento tan diferente de la de los alemanes.

 

TERRORISNO, NACIONALISMO, PACIFICACIÓN

Paul Gilbert

Ed.Ediciones Cátedra, año 1998, 207 págs.

Índice:
Cap I Introducción. Cap II Terrorismo y guerra injusta. Cap III Terrorismo y guerra civil. Cap IV Terrorismo y crimen político. Cap V Comunidad y conflicto. Cap VI Razones de la violencia. Cap VII Terrorismo y nacionalidad. Cap VIII Fundamentos de la identidad nacional. CapIX Terror y Estado. Cap X La violencia de Estado. Cap XI La respuesta del Estado a la violencia

Se trata de un libro de "filosofía política aplicada" en el que se analizan con detenimiento las explicaciones y justificaciones que se dan (así como sus consecuencias y contradicciones) acerca de la naturaleza del terrorismo según los puntos de vista de violencia política, de crimen político y como guerra, en los diversos supuestos, o modelos, de Estado y de sociedad. El fenómeno terrorista puede presentar diversos enfoques según las distintas posiciones y también como lucha del "pueblo" amparándose en la idea de la soberanía popular y la de autodeterminación (aunque con las habituales y sutiles añagazas con respecto a la noción de "pueblo") como finta para vencer las viejas resistencias morales y permitir el utilitarismo de los actos terroristas, más allá de todo concepto moral. Así pues estudia el uso de la violencia como instrumento político, la "racionalidad" de tal método, su autojustificación y las posibles alternativas al mismo. Como casos significativos pormenoriza el análisis de la violencia revolucionaria, en pos de cambios sociales, y el de la revolución nacionalista, la más profunda y actual (donde examina porqué el voto democrático puede no satisfacer a minorías en la negación de la comunidad política única y de la legitimidad del Estado y diversas situaciones para las que el sistema democrático carece de soluciones y facilita la existencia de la violencia política). El problema que plantea la ideología nacionalista, los nacionalismos étnicos, suscita la revisión de los problemas fundamentales como son los fundamentos de la identidad nacional ( y los criterios que la sustentan: étnicos, culturales, biológicos, lingüísticos, historias compartidas, intereses, etc... y su absoluta falta de naturalidad) y su potencial como impulsores de procesos de separación, los posibles derechos de autodeterminación y de secesión, sus condiciones, circunstancias y legitimidad. Y vinculado a todo ello y a la violencia política procede al estudio del terrorismo de Estado y de la violencia de Estado (vulneración de los derechos humanos, genocidio, eliminación de la disidencia), así como los dilemas que la violencia política, producto de las ideologías totalitarias (como el nacionalismo), plantea con respecto a la legalidad de las posibles respuestas del Estado frente al desorden interno y las agresiones a su integridad.

 

LOS VERDUGOS VOLUNTARIOS DE HITLER

Daniel Jonah Goldhagen

Ed. Taurus, año 1997, 565 págs.

Índice:
I-Comprensión del antisemitismo alemán: la mentalidad eliminadora. II-El programa y las instituciones eliminadoras. III-Batallones policiales: los alemanes corrientes, asesinos voluntarios. IV-El "trabajo" de los judíos es la aniquilación. V-Las marchas de la muerte: hacia los días finales. VI-Antisemitismo eliminador. Los alemanes corrientes, verdugos voluntarios. VII-La evolución nazi alemana.

Este profesor de Harvard, ya polémico anteriormente por sus afirmaciones sobre la implicación de la población alemana en el exterminio judío, en esta obra subtitulada "Los alemanes corrientes y el Holocausto" se centra en el análisis de organismos secundarios y de la actitud documentada de ciudadanos que no tuvieron ninguna coacción superior para llevar a cabo actos antisemitas y genocidas, como logro de la implicación de la población por parte de un régimen nacionalista.
La tesis de Goldhagen es la del antisemitismo previo y espontáneo de la población alemana, reactivado por el nazismo. Una tesis apoyada en los episodios más atípicos del nazismo: batallones auxiliares, marchas de la muerte y campos de trabajo, donde la brutalidad y el dominio primarios se manifestaron claramente sin necesidad y fuera del circuito del exterminio organizado. Lástima que el libro no indague en los antecedentes y motivos de esa situación como lo han hecho otras obras actuales. Aún sosteniendo una tesis radical, la del antisemitismo popular alemán, no por ello los datos que aporta son menos veraces. Ni el prólogo político, ni el epílogo sobre las motivaciones, ni lo descriptivo del horror de capítulos como el 9, el 12 o el 14. La teoría podría ser mejor asimilada y comprendida si fuera presentada como explicación del comportamiento de un colectivo sometido a marginación y esclavitud legal por otro, es decir, nacionalismo en cualquiera de sus formas. El tema es pues, más complejo de lo que el capítulo 15 da a entender, aún estando la obra bien documentada y estructurada.

 

POR AMOR A CATALUÑA

Eduardo Goligorsky

Ed. Flor del Viento Ediciones, año 2002, 238 págs.

Índice:
1 Señas de identidad. 2 Talibanes autóctonos. 3 Las aduanas ligüísticas. 4 El enemigo norteamericano. 5 El nacionalismo mágico. 6 El tiempo pasado fue peor. CONCLUSIÓN :Con los hijos no se juega. POSTDATA: Una cuestión de valores.

Excelente libro, de lectura altamente recomendada, que nos muestra la verdadera faz del nacionalismo catalán, temeroso y siempre cuidadoso en evitar la "foto" desenmascaradora, con la complicidad de los medios profundamente mediatizados, y acomplejados por él, y buena parte de las organizaciones sociales completamente infiltradas y colonizadas por el nacionalismo. Los análisis y crítica no se hacen desde posiciones académicas, teóricas, sinó en razón de la cadena de hechos sobre los que usualmente se pasa con sigilo y son rápidamente olvidados. No se trata de un catálogo exhaustivo, pero sí es extremadamente representativo para desvelar el proceso de transformación forzada, mediante la coacción, de la realidad existente y su ajuste a las ensoñaciones nacionalistas evidenciándose el proceso de limpieza etno-cultural en marcha.

 

METÁFORAS DEL PODER

José Mª González García

Ed. Alianza Editorial, año 1998, 250 págs.

Índice:
Introducción: Metáfora y política. 1 Metáfora e imagen en la filosofía política: el extraño caso de Thomas Hobbes. 2 De la metáfora a la imagen: Emblemas políticos en el Barroco. 3 Metáforas orgánicas: el cuerpo político. 4 Theatrum Mundi: Teatro , máscara y escena política. 5 Una máquina política perfecta: el reloj barroco. 6 Kant: la paz perpétua en sus metáforas. 7 La política como nuevo pacto con el diablo. 8 Metáforas de la identidad: una ironía sobre Cahrles Taylor.

Este libro analiza algunas de las metáforas más usuales en la historia del pensamiento político, sus orígenes literarios, filosóficos e iconográficos, así como su pervivencia en el mundo actual y sus importantes implicaciones en la apreciación de los problemas y conflictos más agudos de la actualidad (las metáforas organicistas y las metáforas de la identidad). Explica el poder de la metáfora y de los símbolos en el lenguaje político, sus usos (especialmente en la reducción de la complejidad de los problemas) y también su capacidad de engaño y ocultación de realidades mediante las trampas del lenguaje. Consecuentemente nos presenta una perspectiva en la que la metáfora nada tiene que ver con el mero adorno retórico del discurso. La comprensión de las metáforas es fundamental para la comprensión de la política, la acción colectiva y la vida pública. Particular importancia revisten las "metáforas orgánicas", animales o vegetales, que incorporan conceptos conservacionistas y proteccionistas: el localismo o la identidad con analogías con el "bosque" que, como ecosistema, habría que preservar de toda mezcla y contaminación por intrusiones extrañas. Este tipo de metáforas tienen gran importancia en la literatura romántica nacionalista, y en el nacionalismo, en los ss. XIX y XX, que explotan la fuerza emocional que conlleva la idea de un "cuerpo colectivo" y facilitan la movilización una vez implantadas. Otro tema de excepcional actualidad lo constituyen las metáforas de la identidad y la autenticidad: la "voz interior", presentadas como fundamentos de la condición humana, y su extrapolación, intencionada y maliciosa, desde el individuo, del cual se reclaman inicialmente, a los conjuntos humanos (el "pueblo") donde desaparece el individuo -que ya solo se considera como un producto exclusivo de la comunidad- donde se transmutan en "cultura nacional" cuya supuesta singularidad califica como "traición" la mezcla o fusión con elementos de otros. En éstas derivaciones se basa la "política del reconocimiento" (postulada por Charles Taylor) cuyo objetivo es "comprender y preservar" las diferencias culturales y las "misiones" de los "pueblos" inventando y creando la tradición, pero que, como se constata, encubren una ideología autoritaria y totalitaria negadora de la única realidad existente: las identidades múltiples y plurales.

 

PALABRA de VASCO (La parla imprecisa del soberanismo)

Santiago González.

Ed. Espasa, año 2004, 325 páginas

Índice:
1 Parla y Portaparla. 2 Escenarios y modelos. 3 Arte de la maledicencia y el insulto. 4 Palabras talismán. 5 La soportable levedad del ser (vasco). 6 Vivir en vasco. 7 Los amigos de los vascos. La sinécdoque. 8 El oxímoron. 9 Maná persecutoria. 10 La consistencia del humo. 11 Cosas de Xabier. 12 Parábolas y prosopopeya. 13 Epílogo y apéndice: Palabras y juramentos.

Esta obra del periodista Santiago González, conocido articulista de “El Correo” y “El Mundo”, y agudo analista de la barbarie nacionalista, es uno de esos que sin llegar a ser un ensayo sesudo y sistemático por su estructura, se hacen sin embargo imprescindibles para la comprensión del tema que trata.
Tal y como indica el título es un análisis pormenorizado de la lengua bífida y manipuladora del nacionalismo separatista, estructurada en figuras lingüísticas.
La aparente contradicción del lenguaje nacionalista no lo es en realidad. Varía según a quien lo aplique, a él o al “otro”, al enemigo. Esto no es propio solamente del nacionalismo sino del lenguaje del totalitarismo, que ya aplicaron personajes como Hitler o Stalin.
Por lo tanto interesante por la necesaria, ineludible labor de recopilación de esas frases, esas declaraciones cotidianas que se nos escapan o no nos llegan y que reflejan más fielmente que los documentos oficiales políticos el pensamiento subterráneo, el verdadero, de la aberración nacionalista.
Imposible resumir la catarata de absurdos, de discriminaciones e injusticias palmarias que recorren los capítulos del libro, sacados de las palabras y hechos de los nacionalistas vascos del PNV, no por conocidos menos repugnantes y chocantes al verlos a todos ellos retratados juntos.
Interesantes asimismo, e irónicos, los comentarios que acompañan el texto, resaltando la incongruencia y la falta de rigor y honestidad de los nacionalistas.
En resumen, un libro ameno y revelador, complemento perfecto de lecturas más teóricas o generales.